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domingo, 8 de julio de 2012

DIARIO DE UN FRACTURADO IV



Yisas Craist!

“Oh my Gosh!!!” ¿Se han preguntado por qué varios estadounidenses dicen esta frase? La leyenda cuenta que no dicen God, para no nombrar al “Señor” en vano, cual “señor” se preguntará Ud. Aquí existen varias interpretaciones, algunos dicen Jesús, otros Cristo, Jehova, Jesucristo, otros derechamente dicen Dios o el altísimo, con la santa trinidad no me meteré; también algunos pueden decir Horus.

        Entonces, según un par de estudios, hace cerca de tres mil años antes de Cristo los egipcios, gracioso pueblo por lo menos en esa época, creían en varios dioses, uno de ellos se llamaba Horus; este cabro nace un 25 de Diciembre (según nuestro calendario, no el de ellos) aproximadamente, en esos tiempos todo era aproximado. Su madre Isis da a luz a Horus, con la particularidad de que, según ella y miles de creyentes, no tuvo relaciones sexuales para concebir a nuestro héroe y como ya tiene categoría de héroe, su nacimiento además es anunciado por una estrella en el cielo que con gran resplandor guió a tres sabios al lugar del parto, los que creían que sería una especie de salvador. Según estos estudios, la historia continúa recalcando que a los doce años Horus ya era considerado un prodigio entre sus pares e impares supongo. Aproximadamente pasada esa edad se pierde la huella de Horus, aunque todos saben que se encuentra en un viaje por el desierto para resolver las dudas que aquejaban su corazón. A esta altura del relato voy comprendiendo el misticismo que tuvo en su momento,  la acción de Hernán Büchi de subir la montaña para esos mismos menesteres.

Pero volvamos a Egipto, aproximadamente a la edad de treinta años nuestro futuro Dios reaparece con bombos y platillos y es bautizado en un charco por Anup, conocido como el “bautista”. Poco a poco el nombre de Horus se va haciendo popular a costa de curar enfermos, dar luz a los ciegos y caminar por sobre el mar entre otros milagros. Se le recuerda siempre rodeado en sus viajes por doce compañeros, que según muchos, eran discípulos de sus enseñanzas y modo de vida, modo de vida que de cierta manera es revolucionario para esos días y quizás noches. En su mayor esplendor, Horus rescata de la muerte (es decir “revive”) a un conocido, llamado algo así como “Azarus” y tiempo después, oh casualidad, es traicionado por uno de los doce, disputa que termina con la crucifixión o algo similar de nuestro personaje principal, pero a no achacarse, pues tres días después, dos mujeres cercanas al maestro, a esa altura supongo que ya se había ganado el título, avisan a viva voz que han visto a Horus vivo, resucitado.

Tres mil años después de esta historia y no existiendo aún la ley de propiedad intelectual, tenemos un relato muy parecido de otro mesías; aunque al parecer éste es más pro, pues, según algunos, funda una Iglesia que subsiste hasta nuestros días, esa Iglesia que Ud. debe conocer por estar forrada en oro, tener un gran poder para decidir de lo terrenal y aún más de lo divino, por tener varios ministros acusados de pedofilia, por considerar a la homosexualidad como una enfermedad, por tener seguidores como algunos abogados (que pudieron llegar a ser Contralores de la República) preocupándose de los esfínteres ajenos o sectas internas que se castigan con la llamada mortificación corporal y tener colecciones de cilicios. Ahora claro, no es la única Iglesia de nuestros días, muchos pensarían que el negocio del traslado de almas es muy rentable, terrenalmente hablando, también existen Iglesias que creen que Jesucristo (o quizás el mismo Horus) resucitado vino a dejar sus enseñanzas a las Américas y que ahora vive junto a su padre Dios en el planeta Kobol.

Pero más allá de los representantes de éste Dios u otro en la tierra, las historias ingenuas y que buscan dejar una enseñanza siempre llaman la atención de muchos de nosotros, incluso existen varios libros a los que uno puede recurrir, como por ejemplo el antiguo testamento en donde Dios es un personaje terrorífico, vengativo y al cual se le debe temer, sin embargo en el nuevo testamento, el personaje principal pasa a ser un protector benévolo que busca guiar por la verdad, supongo que la suya, a quienes crean en él, ahora claro, algunos dirán que las segundas partes nunca fueron buenas.

Esperando que los párrafos anteriores hayan sido una enseñanza para los nuevos fracturados y a modo de compendio le podemos decir que si Ud. se encuentra en “situación de fractura” no diga: Oh my God! Virgen Santa! Por Horus! O algún otro epíteto “espontáneo” para no herir susceptibilidades varias, otro cuento es si grita: Yisas Craist!!!!

domingo, 1 de julio de 2012

DIARIO DE UN FRACTURADO III



Punto de Quiebra

El asunto es que el título tiene que ver con una película antigua (y mala) que siempre juré que se llamaba así, pero claro, debido sin duda a mi tremenda capacidad de difuminar todo tipo de información a la cual accedo, caí en ese error por años, es más, me acaban de sacar del mismo hace un par de días, en todo caso la película en cuestión no merece tanto debate ni análisis.

En fin, en la evolución de un fracturado llega un momento en que pasas de sentirte “menos mal” a sentirte mejor, es un punto de quiebra, bah, de quiebre, en donde aún sabiendo que no puedes apoyar la pata ya eres experto en la silla con rueditas, ya has visto al o los doctores su par de veces y hasta el kinesiólogo que te trata cree que si podrás ir a correr una maratón en unos cuantos meses más (si claro).

No es que uno “disfrute” su licencia, ni por lo bajo, pero te das cuenta que ahora los cambios bruscos de temperatura ya no te producen un tremendo dolor, vas tomando mayor atención a ese aparatito llamado televisor que días atrás estaba sólo para romper la monotonía del silencio; y es tanto el aumento de tu poder de concentración que te comienzas a dar cuenta de la repetición constante y uniforme, por parte de algunos periodistas, de frases y palabras tan mal empleadas que se llega a pensar que el legado del Profesor Banderas se perdió en la inexistente Combarbalá; sólo a modo de ejemplo encontramos:  “dantesco” y yo me pregunto si en verdad  alguno de los periodistas que trata una imagen como “dantesca” ha leído alguna vez a Dante Alighieri, que se yo, una frase, un soneto que sea. A esto le podemos sumar: “Espontáneo”, el típico periodista en terreno que para demostrar su sapiencia señala: “Se encontraban en el lugar de los hechos siete personas que detenidamente se pusieron de acuerdo para “espontáneamente” aplaudir, cachai que todo esto el periodista lo dice seriamente, creyendo que la está haciendo de oro. No es que uno sea experto en “hablamiento” como diría nuestro querido (supongo que en alguna parte) Presidente.

Bueno, pero esto no se trata de dejar mal parados a algunos periodistas, se trata del punto de quiebra (y dale con la tontera) de un fracturado, es decir, de encontrarse en la mitad más uno del tiempo de recuperación de una fractura, que es justamente uno de los momentos más importantes, un momento que está lleno de decisiones. Para de alguna manera dejar más claro este momento de decisiones colocaremos un ejemplo específico:
Supongamos que el pobre wn, es decir el fracturado, se sacó la cresta en moto, es más, supongamos que su moto le cayó encima de su pierna derecha lo que provocó la famosa fractura “medial y lateral” de su tibia; el pobre cabro a esta altura ya se está preguntando entre otras cosas, en como quedó su moto, cuanto saldrá el arreglo y la pregunta más importante ¿Se subirá nuevamente a la moto? Pero además debe decidir otras cosas; ya ha pasado más de un mes y por ende ya comienzan a llamarlo desde la clínica para que arregle ese pequeño problema de pagar la operación. Así debe decidir que cresta hará para resolver el problema. Pasado más de un mes comienzan los acreedores a acordarse de ti y no sólo ellos, después de eso, obviamente tu empleador ya comienza a llamar para ver si es que aún sirves y atisbar cuanto te falta para volver a producir, es decir, de algún modo perverso, la sociedad ya reclama tu presencia nuevamente.

Y ahí está el fracturado, lidiando entre que canal ver hoy, cuantas veces debe repetir el ejercicio de kine e intentando decidir como, cuando y donde pagará sus deudas e intentará resolver sus problemas de manera teórica, pues no puede ejecutar físicamente aún ninguno de sus planes trazados; quizás por lo mismo se intenta distraer con los errores ajenos, como lo de los periodistas en terreno.

lunes, 4 de junio de 2012

DIARIO DE UN FRACTURADO II


El pato es tu amigo


Pato: Dícese de aquel utensilio de plástico o de metal que es utilizado por el género masculino para orinar, evitando desplazarse a un urinario empotrado.

        Este adminículo de fácil transporte y de uso masivo en hospitales y clínicas es casi desconocido para las personas que se encuentran sanas físicamente (en el tema mental no nos inmiscuiremos) y al cual no se le da la importancia necesaria, sobre todo para intentar mantener el poco de dignidad que conservan los fracturados de patas.

        Una gran variedad de autores fija la importancia del pato a la par de los medicamentos que son administrados para el dolor, otros dicen que los anteriores sólo “le dan color”. Por lo mismo y dentro de este estudio es que hemos querido rescatar diversos testimonios anónimos de la importancia que llega a tener un pato en los pacientes, sobre todo en los fracturados.

        Recomendamos que los siguientes relatos eviten ser leídos por actuales usuarios de este adminículo, de manera que no se sientan representados y sufran una gran baja en su auto estima; advertidos de lo anterior procederemos a ilustrar los comentarios surgidos a la pregunta: ¿Qué importancia ha tenido el pato en su vida?

Testimonio 1: ¿Pato? ¿Qué es eso? En el hospital con cueva nos pasan una bacinica y que además debemos compartir entre tres, viera Ud. cuando la ocupan para otras cosas (el relato no pudo continuar debido al llanto desmesurado del encuestado).

Testimonio 2: ¿Pato? Pero de que hablas, desde que me operaron la rodilla por chocar con mi Harley me han tenido con morfina y una sonda a través de la cual orino, no me imagino otra forma de lidiar con el tema de ese tipo de necesidades fisiológicas pos hombre (esperemos que aún esté con morfina cuando le saquen la sonda).

Testimonio 3: El pato no me devolvió la dignidad como Ud. cree, estoy tan mal que ni siquiera puedo usarlo solo, debe venir un enfermero o enfermera que suavemente me pone en posición y me ayuda a ejecutar el trabajo, cómo cree que se siente uno cuando al final le preguntan: ¿Se lo sacudo?

Testimonio 4: Ha sido mi gran amigo y confidente, no le cuente a nadie, pero lo traje a mi hogar, siempre está a mi lado, incluso le puse nombre, bueno en realidad el nombre no se lo puse yo, el me lo susurró…

Testimonio 5: Al principio no le tuve nada de fe, pero una vez que se adquiere la técnica para “ladearse” y dar con el ángulo en que más confianza tiene la vejiga para descargarse, funciona a las mil maravillas.

Testimonio 6: Mi experiencia con el pato no es agradable, la primera vez que lo ocupé no medí bien y me pasé, manché todas las sabanas de mi cama, llegaron las enfermeras con muecas y me tuvieron que lavar, me cargaron cual saco de papas y me lavaron… y las muecas no paraban, eso ya fue hace siete años y aún lo recuerdo con claridad, pero mi sicólogo dice que ya tengo el tema  superado…

        Como se ve, de todos estos testimonios podemos llegar a la conclusión de lo imprescindible que es este instrumento en el fracturado moderno, por lo mismo muchos fracturados repiten mentalmente: “el pato es mi amigo”.

miércoles, 30 de mayo de 2012

DIARIO DE UN FRACTURADO I



Obrar en tiempos de paz

Como una forma de lograr que los simples mortales no quebrados puedan empatizar con aquellos seres especiales que sufren una fractura en alguno de sus preciados huesos, ha surgido esta idea de comentar aspectos cotidianos que se transforman en verdaderas odiseas para la gente “ezhpezial”.

Hablaremos en este caso específicamente de aquellos seres que se fracturan la tibia, hueso que se encuentra en una de las tres, bah, de las dos piernas y de lo terrible que pueden ser sus idas al baño después de ser operados y despachados a su hogar. Imaginemos por un momento que este pobre adefesio humano se encuentra solo en su hogar y ha conseguido obtener una silla de esas de oficina con ruedas y no una de esas sillas de ruedas “oficiales” que no alcanzan dentro del presupuesto mensual y puesto que el Gobierno aún no ha ideado un bono pa los fracturados, seguramente porque en ese grupo aún marcan más de un 24% en las encuestas, sólo alcanza pa las sillas de la primera especie. Tengamos claro además que el pobre wn, es decir, el fracturado, no puede apoyar el pie durante dos meses, vieron, no dije “no puede pisar” para que no se preste para malos entendidos, aunque después de una fractura así, supongo que durante un tiempo y con los dolores que sufre tampoco pueda… ejecutar muchas funciones normales.

Cómo lo harán entonces para descargar o como diría elegantemente un doctor, “obrar”. Obrar poh wn, alguien realmente dice: Calmao cumpa, espera un rato que voy a obrar y vuelvo; en fin, como decía, la forma de obrar de los fracturados, para esto desenterraremos un extracto de un libro publicado recientemente denominado: Manual del buen fracturado en tiempos de paz.

Este manual relata con finas y elegantes frases la forma en que debe comportarse un fracturado de buena crianza que viva sobre la cota mil, acá uno de sus capítulos.

MISIÓN 2 Obrar o como correr al baño dignamente

PASO 1: Al sentir el llamado de la naturaleza, bajar lenta y cuidadosamente de la cama en donde se encuentra, bajar levemente la inclinación de la pierna fracturada y soportar estoico el dolor el wn, recordar que seguramente el “asopao” tuvo la culpa de fracturarse.

PASO 2: Ya sentado en la cama, tomar el bastón canadiense con el cual suponemos que cuenta (si no lo tiene cagó), incorporarse, dar la vuelta y dejar caer su humanidad en la silla con ruedas, no olvide que no puede apoyar el pie fracturado, no sea wn!

PASO 3: Una vez que se encuentra en la silla, aguantando las ganas, eleve el bastón que le será muy útil más adelante y desplazarse raudo, imaginando cataratas o mares arremolinados.

PASO 4: Al llegar al lugar de los acontecimientos, incorporarse nuevamente con la ayuda del canadiense (el bastón wn!), ingresar al espacio, dar la vuelta y apuntar con su trasero el WC, si es creyente encomiéndese a San Expedito, dicen q ese wn cumple los deseos rápidos cual Genio de Aladino. Recuerde llevar a cabo esta operación suavemente, intentar sentirse trasero, creer en la esencia y cual gacela caer graciosamente.

PASO 5: Ya sentado, de lo contrario lo más seguro es que el wn se haya fracturado nuevamente y se encuentre retorciéndose en el suelo, bueno, pero, ya sentado se concentra y hace… lo que tiene que hacer, de manera sólida, entusiasta, briosamente, recordando hacer equilibrio para no apoyar el pie de la pierna fracturada.

PASO 6: Convencido ya de que nada más puede hacer en un lugar como ese, se debe limpiar el poto, lo sabemos, este es uno de los pasos críticos, un paso que de superarse nos hace henchirnos de orgullo, el mejor consejo es que, dependiendo sea Ud. izquierdo o derecho debe balancearse levemente hacia el lado contrario, siempre conservando el equilibrio.

PASO 7: Erguirse del lugar de los hechos con dignidad, en la medida de lo posible, tomar nuevamente al canadiense y cual acróbata lavarse las manos el cochino, mire que lo último que esperamos es que al wn le de hepatitis más encima.

PASO 8: Sentarse nuevamente en la silla, sabemos que ya ha adquirido la experiencia necesaria para no temer que se equivocará en esos menesteres.

PASO 9: Volver a la cama con una cara de triunfo y suficiencia que ya se quisiera cualquier ministro de Estado que se encuentre actualmente en campaña presidencial.

PASO 10: Una etapa nuevamente delicada, subir a la cama, con mucho cuidado, recuerde el wn que sigue fracturado.

domingo, 4 de marzo de 2012

MI MOTO NO BOTA ACEITE, MARCA SU TERRITORIO VI



Lo se, soy porfiado, a la china le siguió otra (remitirse a parte 3 de Mi moto no bota aceite); a esa altura y con toda la experiencia que tenía creía que era un as del volante, que nada me detendría, pero claro, siempre está el asfalto para recordarle a uno que no es de goma. Si va a conducir no beba, debo haberlo escuchado unas cientos de veces, pero llegó el momento de comprobar empíricamente aquella máxima.
        Llevaba cerca de una semana en mi nuevo empleo, es más, recuerdo que justamente eso estábamos celebrando, me pasé de copas y, créanme, no hay nada más wn q beber alcohol y conducir una moto de madrugada, la historia oficial señala que me chocaron por detrás, el asunto es que me quebré cuanto hueso se encontraba en el lado derecho de mi cuerpo con la caída, ser operado, dormir en un infierno por dos meses (en posición silla de playa apoyado a la pared), tener algunos “fierros” dentro del cuerpo que ardían, sep, ardían y tener la cara de apenas recuperado ir a hablar con mi jefe.
        Increíblemente creían que era valioso en el trabajo así que esperaron que me recuperara por completo y así, mientras pasaban los días, desaparecía el miedo, que hacer? Comprar un auto, seguir con el martirio del transantiago y el metro? No, no podía ser, no me la iba a ganar, la moto fue pérdida total, la vendí casi por chatarra. Y que tanta wea pensé (sep, me hablo a garabatos a veces) me voy a comprar otra moto! Nadie me convenció para hacerlo, nadie preguntó, me parecía lo correcto, así que nuevamente comencé a cotizar, pero esta vez salté de China a Japón, me compré una Yamaha, una Drag Star 650 Custom Black edition, la moto perfecta, no es gastadora y puedes ir a Rusia sin que se eche a perder (claro, si hacen un puente de aquí a Asia).
        Y se debe decir, después de más de treinta mil millas jamás me ha dado un problema mecánico, caídas? Varias, al ingresar a un estacionamiento a 10 kilómetros por hora (quizás menos) haciendo show frente a extraños como de costumbre, ocupando las palabras de la película Snatch era “a funny angle”, es decir, me caí de wn, un par de señoras (aka Viejas y la c….) que me chocaron y una curva con aceite, otro ítem a destacar son los perros, me han ladrado, atacado, perseguido, mordido y atravesado de frente.
        Pero más allá de todos esos incidentes lo mejor es que he recorrido casi todo Chile con ella, solo, acompañado, en caravana, de día, de noche, de madrugada, con sol, lluvia, tormentas, granizos, nieve , ha sido la compañera perfecta para cualquier aventura y con aventura no sólo me refiero a que el viento te saque del camino en el valle de Cuya, que un perro kamikaze te ataque de frente en La Serena, que te pique una abeja en Santa Cruz y tengas el brazo más hinchado de la “galáctea”, que una mina en un semáforo de Los Ángeles se suba y te diga que la lleves a su casa porque se siente sola y “necesita” compañía, que llegues a Socos con el motor apagado por quedarte sin bencina, que siete motokeros argentinos te inviten una parrillada en Osorno, que bajes una cuesta cerca de Vallenar a más de 180 kilómetros por hora y que sólo veas los gestos de un paco que te quiere parar por el espejo retrovisor, que millones de mosquitos cerca de San Felipe crean que tu casco es un excelente cementerio o que entre Antofagasta y Copiapo debas ir a máxima velocidad persiguiendo una camioneta de noche por tener el foco descentrado y no ver absolutamente nada.
        Digamos que esa es una parte de la vida de un motokero que sólo puedes lograr con una compañera perfecta, quiere comprarse una moto? No me pregunte a mi, le diré que no lo haga a menos que esté dispuesto a pasar por todo lo que se ha relatado en estos escritos de motos y viajes.

martes, 29 de noviembre de 2011

VACACIONES SOÑADAS


¿Qué se imagina Ud. con ese título? Bueno, ya que está de moda contar su par de letras para conocer al autor, pasaré a relatarles las últimas vacaciones de este joven asalariado (bueno, ni tan joven, ni tan asalariado). Todo partió por llevar a cabo una ilusión de infancia: “el sueño de la casa propia”, siempre que digo eso, recuerdo las propagandas que aparecían en la dictadura (aah, perdón mi eufemismo, Gobierno Militar).


Y fue así como me quedaban cinco días de vacaciones por pedir, es que decidí usarlos para la mudanza, que hermosos dos primeros días de vacaciones haciendo cajas y cajas y llenándolas de ropa, cables (sep, no se imaginan la cantidad de cables que tengo oe), juguetes (léase motos chicas), loza, revistas ñoñas, películas en VHS, DVD y BluRay, además de todos aquellos artefactos que coleccionaste por tener el mal de Diógenes encubierto.

Una vez que estaba casi todo embalado (y digo casi, porque olvidé completamente las cosas que estaban en la bodega, que eran miles, cueeek) a buscar una empresa de mudanzas, de esas buenas, bonitas y baratas, lo cual claramente es una utopía de aquellas oe! Después de varias llamadas encontré una respetable, tan respetable que enviaron a un ejecutivo (un ejecutivo poh wn!) para hacer una cotización, es decir, ver mi nivel de pobreza midiendo la cantidad de muebles a trasladar. En fin, acordado el precio que me dolió el bolsillo derecho, el tercer día de mis vacaciones soñadas le incluía su mudanza.


Entre el miedo que se quiebre alguna de tus valiosas posesiones, que pongan todo tipo de atados los conserjes del edificio del nuevo departamento, regalar a última hora a la gata (les conté que tenía una gata?), que los de la empresa de excelencia en mudanzas lleguen tres horas tarde (sin duda de la escuela de la Nueva Forma de Mudarse), hasta pensar que el camión se va a perder o que derechamente se van a llevar tus cosas (tipo conspiración para embaucar al susodicho), a cualquiera se le puede olvidar que en la bodega te quedan miles de cosas chicas, formato animé y mangas (lo se, ya lo dije, soy un ñoño medio otaku).


El cuarto día como se imaginarán fue de sacar las cosas, repartirlas y llamar a amigos en auto pa sacar más cosas de la mentada bodega, comprenderán que en moto (les había dicho que tengo una moto?) me iba a llevar varios días sacar todo. A esa altura de la semana era de un estrés acumulado, sólo asimilable a estar trabajando sin vacaciones como por dos años, eso sí, me quedó tiempo para ir a una tienda a comprar un refrigerador, que me dolió el bolsillo izquierdo, el otro se quedó en el antiguo departamento haciendo más hielo del que se imaginarían.


El quinto día, el último de estas hermosas vacaciones fue la guinda de la torta, la joya de la corona, desperté con el sol pegando en mi cara, adivinen, sep, las cortinas también estaban en la bodega, y ya cansado, queriendo despejarme salí a dar una vuelta en moto, aaaah, ir a Viña por la mañana sería un bonito regalo, claro, como el sol sólo era de utilería, llegando al primer peaje completamente congelado, me devolví, pero en un gesto de optimismo extremo me convencí de que algo había servido el viaje, por lo menos para comprobar que la moto tenía su par de problemas, así al medio día fui donde el mecánico, pasando por Maipú cuando se supone que iba a Las Condes (les comenté que tengo algunos problemas de orientación?).


Ya en el mecánico, su suche me intentaba convencer que el no poder encontrar el neutro en los cambios era sólo un problema de “calibración” lo cual después de una hora no pudo comprobar empíricamente, finalmente y con el mecánico titular de por medio encontramos la falla, ante lo cual, partí inmediatamente de vuelta al departamento para llegar a la hora concebida para recibir el refrigerador, pero, llegando a una esquina esperando que cambie el semáforo, comprendí las hermosas palabras de Coelho: el universo conspira, claro que esta vez, contra mí. El mejor amigo del hombre y certero enemigo de los motokeros me mordió maleteramente en mi pierna izquierda, lo cual me provocó ira, susto, dolor y doblarme hasta que la moto cayó, lentamente, pero llegó al suelo, así, haciendo show frente a muchos desconocidos (lo cual ya es un habitué) paré los 280 kilos de fierros, comprobando que había volado la pisadera y el espejo izquierdo (fácil 100 lukas) lo que me dolería el bolsillo trasero. Como estaba cerca del mecánico me devolví, pero aaaah la sorpresa mía, ya estaba en cuarta, andando fácil a 80 Kms. por hora y chaaaaaan!!! La moto se frena en seco!! aprieto embrague, saco las piernas y al mejor estilo de Los Picapiedras pude mantener el equilibrio, la obra divina fue sólo terminar con los testículos a la altura de la garganta y un susto que aún me tiene medio espirituado, claro, llamo al mecánico, viene a buscar la moto, tomo un taxi, nos topamos con uno de esos tacos eternos en que le puedes contar la historia de tu vida (completa) al wn que está en otro vehículo a tu lado y yo apurando al chofer para llegar a recibir el refrigerador, por fin, saliendo del taco y al llegar al departamento me llaman desde la tienda para decirme que por un “error de sistema” no podrán despachar mi refrigerador hoy, un gran cueeeeeeek retumbó en mi cerebro.


Pero por supuesto, el día continuaba, debía ir a la clínica a ver la mordida del perro, así que después de esperar una hora en urgencias llega mi lado el doctor, extraño ser, difuso por decir lo menos, ordena limpieza de la herida, me receta un antibiótico y comenzaron las sospechas:


Karu: Oiga doc, le recuerdo al igual que a la enfermera antes, que soy alérgico a la penicilina.
Doc: aaaah, tendremos que buscar otro medicamento entonces, eeeh, espera, deja consultar.


        Salió raudo de la sala de atención y yo con mí mejor cara de #plop, vuelve, me dice que el “internista” dijo que tal remedio y volvemos al dialogo:


Karu: Oiga Doc y la vacuna contra la rabia?
Doc: eeeeeeh, mira, eso se lo consultas a la enfermera cuando vuelva.


        Sale nuevamente de la sala y yo reitero mi cara de poto mojado, es decir, anonadado. 


        Nunca más lo vi volver, la enfermera al llegar me dice si tengo alguna consulta y claro: ¿la vacuna contra la rabia? a lo cual elegantemente me contesta: espere, déjeme consultar con el doctor…
        Al final terminé con la famosa vacuna, que en realidad no era una, sino cinco!!

En estos momentos, mordido, vacunado, caído, cansado, estresado, espirituado, pero digno aún, espero a mis padres a cenar, para que conozcan el departamento y escuchar resignado a mi querida y santa madre decir todo lo que “tenemos” que cambiar en el depa, pero bueno, eso ya será otra historia.

AGOSTO AGOTADO



Para quienes dejamos de ser adolescentes (hace un buen rato ya) es toda una celebración el pasar Agosto, es nuestra fiesta de la primavera, por más marchita que esta pueda parecer, es una mezcla de fiesta de la vendimia con su poco de la Tirana, tirando para Tapati, pero a inicios de Septiembre; sin embargo debo destacar que no sólo por los achaques de la edad, personas como uno deben extremar precauciones en Agosto, como para que vaya comprendiendo le relataré tres sucesos agustianos que me han pasado en mi demerita vida:

Top 3: Hace tres agostos atrás ruteaba raudo por la Alameda, como a eso de las tres de la madrugada, en un estado, digamos, al borde de lo etílico, ese estado que te infunde coraje y que crees saberlas todas. La historia oficial cuenta que una “señorita” en un auto blanco, en una mala maniobra pasó a topar mi antigua moto por detrás, yo sólo recuerdo que ese topón me llevó a chocar con el bandejón central, como resultado, la moto dio tres vueltas en el aire (sep, tres!!) y yo volé a lo Superman, con el puño derecho hacia los cielos, aterrizando cual saco de papas, como resultado de este acto de remedo de súper héroe terminé con dos costillas fracturadas y la clavícula derecha quebrada en tres partes, además de la pierna derecha magullada y el brazo del mismo lado, digamos, “estropeado”; en todo caso, desde hace mucho tiempo sabía que la derecha alguna vez me pasaría la cuenta, ni les cuento el dolor, la operación y dormir como por un mes estilo silla de playa, lo mejor de todo es que llevaba una semana en mi nuevo empleo y como trabajador modelo, me fui de licencia por más de un mes de una. Nota al margen, recalco que esa es la historia “oficial”. Como comprenderán, ese Agosto terminé agotado, pero, como varios dijeron, de “milagro” vivo.

Top 2: Rememorando, hace unos diez años atrás, quise dármelas de Chef de alta cocina, con unos amigos buscamos superar records de comida cerda, en su máxima intensidad, para lograrlo comenzamos a colocar en un sartén gigante unos quince huevos, doce ajíes verdes (todos con pepas), longanizas y vienesas varias, tocino, carne molida (de dudosa procedencia), todo condimentado con pimienta blanca y negra, abundante salsa de soya y merquén ¿Han sudado con la segunda cucharada de comida? Les aseguro, sólo con la divina ayuda de los litros de cerveza que nos habíamos proveído pudimos lograr la hazaña, terminar de comer, extrañamente todos tenían un color rojizo en sus caras, no habían pasado más de dos horas cuando uno de los comensales (o sea yo) comenzó con retorcijones y dolores en su preciado estomago, claro, partir al hospital, para descubrir que tenía cálculos vesiculares y con esto recién comenzaban los problemas, a la ingesta de medicamentos tuve una tremenda reacción alérgica, manchas rojas por el cuerpo e hinchazón, que lindo que me veía oe! (les conté que soy alérgico a la Penicilina y derivados?). Una vez estabilizado decidimos (dijo la mosca arando en los cachos del buey) que lo mejor era operar, sencilla operación me comentaron, con laser y cosas por el estilo, así pues me llevaron a quirófano, mientras amigos afuera del hospital lo pasaban chancho rememorando todas mis “simpáticas” desgracias, ya en la sala de recuperación, sedado, anestesiado y demases comencé a sentir dolores intensos y a ver una luz que me seducía (naa, nunca tanto), un médico que pasó por ahí me comentó posteriormente que saltaba al estilo rana; que sorpresa la mía oe, algo había resultado mal en la operación y cual saco de papas me “echaron” en una camilla y de vuelta al quirófano; resultado de este Agosto, cicatriz en la “guata” y un órgano menos que me acompañaba, así es, la vesícula se agotó y tuvieron que extirparla, cercenarla, sacarla, como Ud. quiera llamarle, el mismo médico que me vio, me comentó a modo de secreto que estuve a minutos de morir, a raíz de una “simple” operación.

Top 1: Agosto de 2.011 Que le quede claro, siempre, pero siempre puede ser peor. Este mes tres incidentes han marcado este hermoso mes:
    a)   Me mordió un perro, con la consiguiente caída en moto (aclaraciones en: Vacaciones Soñadas); no creerán que después del accidente reseñado dejaría de andar en moto poh.
   b)  Sentí arena en mis ojos, despertaba y no querían abrir, la causa, una rebelde conjuntivitis (aclaraciones en: Amores Ocultos en Twitter).
    
   c)   Y claro, no contento con todo lo anterior sufrí un Infarto Omental, wn ¿Cuántas de las personas que ustedes conocen han tenido un infarto Omental? No es nada más ni nada menos que un infarto en la grasa que recubre el intestino (el omento poh perro, el omento). Así, esta va siendo mi tercera visita a la clínica en un mes, y como siempre recostado cual saco de papas en una camilla, eso si, para mi satisfacción alcancé a vislumbrar la cara de sorpresa de mi médico (algo que no se logra muy a menudo), imagino la cara de los dueños de mi Isapre (no creo que les caiga muy bien oe) y si esto continúa así, quizás algún día un ala de la clínica se llame Karu.

Siguiendo las recomendaciones de varios, en estos momentos estoy encerrado en mi departamento y no pretendo salir hasta que termine este mes de mierda, salir a celebrar el inicio de Septiembre con una buena cerveza, bah, no puedo, me lo prohibió el médico, bueno con una bebida light, mmhm, ahora que recuerdo también lo tengo prohibido, en fin, con un vaso de agua wn. Como ven, Agosto me agota.

MI MOTO NO BOTA ACEITE, MARCA SU TERRITORIO V


Supongamos que han leído los anteriores post de motos, supongamos que se sintieron de alguna manera intrigados y atraídos con ellas, supongamos por un momento que están en la disyuntiva de comprar una yegua metálica, supongamos que me preguntan: ¿Me compro una moto? Y que les contesto que no (jamás recomendaré que alguien se compre una), pero supongamos que no me hicieron caso y que ya la tienen en su estacionamiento, vamos viendo que podemos aconsejarles para su primer vehículo de dos ruedas (todo esto amenizado con algunos refranes motokeros):

1.- Debe usar un casco, eso no tiene discusión, nuestra legislación permite desde cascos de la construcción hasta bacinicas para ponerse en la cabeza, asegúrese que ésta última esté vacía, si por el contrario se compró un casco integral (de esos que cubren toda la cabeza) recuerde que tiene que usarlo con la visera hacia adelante si no, no verá absolutamente nada e increíblemente aumentará los riesgos (y ojo que he visto tal hazaña).

Refrán: “No hay nada más feo que una moto nueva sobre una camioneta”

2.- Suba a su moto, no lo intente a la antigua usanza de las señoritas que se subían a los caballos en el viejo oeste, tendrá que abrir las piernas ¡Debe montarla! Tome el manubrio con ambas manos, una en cada manilla, de lo contrario será más complicado (sep, también lo he visto!).

Refrán: Recuerde ¡Lo que se monta no se presta!

3.- Encienda el motor (esperando que el estanque tenga algo de bencina), actualmente todas las motos vienen con encendido eléctrico así que no será muy difícil apretar un botoncito (por regla general rojo). Acá tenemos dos opciones, si la moto estaba en neutro seguimos sobre ella, de lo contrario (en algunos casos) salimos disparados a la pared del frente a la primera acelerada, aunque no lo crea también lo he visto.

Refrán: Si tu moto no arranca pega una patada en  la carrocería, no partirá, pero te desahogaras un poco.

4.- Si se cayó, párese y súbase nuevamente a la moto, si estaba en neutro siga montado en ella, intente hacer un poco de equilibrio mientras piensa en un nombre pa la niña (la moto, claro está), desde la “perra flaca”, pasando por “Babieca” “Britny”, “la Kenita”, hasta “la Negra” existen (ojalá coincida con el color eso si), recuerde, la manía de los humanos de dotar de personalidad a cosas inanimadas es proyección de sus deseos, temores y bla bla bla.

Refrán: ¿Caerme? ¡Yo me bajo de la moto como me da la gana!

5.- Ahora que comprendió que el agarre de las manillas no es tan bueno a manos descubiertas, vaya a comprar guantes, intente ir a pie o en auto eso si, recuerde, aún no sabe andar en moto, aproveche para comprar una chaqueta especial para motokeros (con protecciones) o por último de cuero, el cuero no es sólo una moda para andar en moto, tranquilo, a la primera caída lo entenderá.

Refrán: Existen sólo dos clases de motokeros, los que se cayeron y los que se van a caer, afortunadamente formo parte de los primeros.

6.- ¿Compró ya los adminículos necesarios? Vuelva al estacionamiento entonces, esperando que haya apagado el motor antes de salir a comprar, enciéndalo nuevamente, repase visualmente su damisela de hierro y móntela, acelere (en neutro) y llame la atención de sus vecinos, que comprendan que ha llegado un nuevo lobo solitario, un aventurero que disfrutará su vida y un molestoso vecino que será denunciado a la administración por ruidos molestos.

Refrán: Andar en moto es lo más divertido que se puede hacer con los pantalones puestos.

7.- ¿Ya la contempló? Bueno, ahora apague el motor, vuelva a su casa y llame a algún experto en clases de manejo de motos, no creerá que leyendo esto aprenderá ¿no?

Refrán: No importa que marca sea tu moto, el viento es el mismo.

MI MOTO NO BOTA ACEITE, MARCA SU TERRITORIO IV


Hace algún tiempo una querida amiga en este mismo pasquín (prestigioso, por cierto) hizo una reseña de los tipos de automovilistas. Tomando esa clasificación como norte, intentaremos retratar a los motoristas, motokeros y afines.

1.- El Motokero Shino: No porque tenga moto china deberá ser incluido como clasificando, debe cumplir otros requisitos de la esencia, de la naturaleza y algunos accidentales; dícese del motokero shino a aquel que tiene moto (por lo general china) de no más de 250 centímetros cúbicos y que por ende no logra una potencia mayor a 100 kilómetros por hora, que además de eso ocupa una especie de antena de radio de cinco metros en la parte posterior de la moto con una banderola siempre de fondo negro, por lo general anda con casco tipo soldado alemán y se cree muy malo, no tengo idea pa que ocupa la antena, si jamás ha salido a ruta (sus motos no dan para travesías largas), todo coronado con una pañoleta que le da el toque de rey de los infiernos.

        Consejo para ellos: Como su casco no es integral y por ende no cubre parte de su cara el día que se saquen la cresta y se vuelen la mayoría de los dientes comprenderán que deben cambiar ese adminículo por uno de verdad.

2.- El Moto Boy: No es realmente un motokero pues su trabajo lo obliga a desplazarse en moto por la ciudad y por ende no está familiarizado con los códigos de conducta, es el típico wn que le vuela los espejos a los automovilistas, que se mete entre medio de los autos sin respetar nada, ocupa la famosa moto de cartero con una caja de gran dimensión en la parte posterior y que siempre, siempre está apurado.

        Consejo para ellos: Cuide su vida y la del resto, no sea pavo!

3.- El Inadaptado: Aquel que ocupa una moto tipo enduro (no sea flojo y busque fotos) que se ocupan para subir cerros, pero que él la utiliza para ir al trabajo en la ciudad, cometen menos excesos que los moto boys, pero siguen siendo imprudentes a la hora de manejar en ciudad. Se caracterizan por sólo ocupar a su chancha desde la casa al trabajo y viceversa, no ingresa en la categoría de motokero #ForReal.

        Consejo para ellos: Intente cambiar la moto, comprenderá que aquella no está hecha para ciudad.

4.- El Militarizado: Wn que se cree el cuento a más no poder, forma parte de un club, con grados tipo militares en donde vas ascendiendo, casi siempre están vinculados a un foro rimbombante en internet y ocupa chaquetilla con logo de su “manada”. Estos famosos clubes tienen ceremonias de iniciación y todo tipo de actividades que intentan cubrir su mal traída falta de afectos e infancias perdidas.

        Consejo para ellos: No sea tan engrupido!!

5.- El Soltero de fin de semana: Hombre casado o con pareja estable que generalmente lo dejan ocupar su chiche sólo los fines de semana, vive en una monotonía aberrante día tras día e intenta desenterrar su verdadero yo los sábados y domingos, saliendo en ruta con los amigotes, mira a su moto todos los días con una nostalgia anticipada.

        Consejo para ellos: Intente ser más sincero consigo mismo.

6.- Las Motokeras: Señoritas (muy pocas veces señoras) que son admiradas por muchos, saben de motos, de mecánica y tienen a su caballo metálico en perfecto estado, gozan de libertad que se traduce en recorrer las carreteras cuando, como y con quien quieran, aaaaah #eso.

        Consejo para ellas: Pololeamos?

Esas son unas cuantas clasificaciones de este mundo metalizado que gira en dos ruedas, a modo de enseñanza para quienes jamás se han subido a una moto, si conoce otra la deja como comentario, ok?

MI MOTO NO BOTA ACEITE, MARCA SU TERRITORIO III


Hoy en el ascensor al verme con el casco en mis manos, una niña no mayor de 10 años le pregunta a su madre: Mamá ¿Es cierto que si te compras una moto es mejor comprarse el ataúd al  tiro? En el transcurso que su madre me miraba y se cohibía comencé a reflexionar sobre aquello…
La Scooter como todo, cumplió su vida útil, al tener el problema de los dedos chatos de Homero Simpson y cierta “difuminación” inherente a mi persona, mis alternativas de cambiar de moto se reducían a mega scooters, esas de 400 centímetros cúbicos o más, verán, una de las grandes diferencias entre scooters y motos son los cambios, las scooters son todas automáticas, por lo mismo son mucho más fáciles de manejar, sin embargo existían dos grandes problemas para cambiar de moto, la primera y esencial era la plata, las mega scooters que yo buscaba eran japonesas y costaban muy caras, la alternativa china sólo se presentaba en motos con cambios, así, nuevamente mi amigo motokero me dijo en un tono que no dejaba lugar a dudas de que tenía la razón: ¡No seai wn, voh tenís que andar en motos con cambios, es re fácil! ¿Se han dado cuenta que a muchas personas les llama la atención que las reten? Incluso podríamos decir que existe cierta complicidad en que aquello se produzca.
Bueno, como el wn (en el sentido amplio de la palabra) sabía, me compré una moto shina, tipo Custom o si prefiere, californiana, increíble, esta si parecía de “hombre recio, macho masculino”, eso sí, tenía la pura pinta, es decir, con 200 centímetros cúbicos era muy poco su motor, fue tanta mi efusividad que hasta fotos de ella subí a “Fotolog” (se van ubicando ya en las fechas, no?).
Les encargo las clases de manejo, no se como con mi torpeza y una excesiva falta de equilibrio no me saqué la cresta, era cosa de todos los días intentar dar una vuelta a la cuadra, cerca de dos meses con la misma cantinela, hasta que dentro de todos los consejos que escuché, tomé en cuenta el más arriesgado (no podía ser de otra manera) ¡Sal a dar una vuelta larga wn! Y como el wn es obediente, salí a dar una vuelta larga poh, no les miento, se me apagó el motor como diez veces (ven, no dije: se me paró, pa evitar suspicacias), pero la prueba de fuego, la de verdad fue ingresar y mantenerse en una rotonda, que manera de escuchar bocinazos oe, que manera de estar nervioso, sentir como pasaban las micros casi rozando, debo haber logrado un record Guinnes de más chuchadas recibidas en un menor lapso de tiempo. Al final di como cinco vueltas y no, no estaba planificado así, pero de verdad que era difícil salir de ella, con la práctica cotidiana y el tiempo todo eso fue superado y hasta me creí el cuento de ser un rebelde con desubicación social incorporada.
Ahora, hay un pequeño, muy pequeño defecto en las motos chinas, al mes de uso ya debes pensar en cambiarle repuestos, que la cadena, que el piñón, que no la fuerces porque puedes fundirla, que son de ciudad, no intentes salir de ella y varios peros más.
Sin dejar de considerar los consejos, y transcurrido un largo tiempo ya, el suscrito logró su mayor hazaña en la moto shina, ir a La Serena, llegar con el trasero cuadrado y compartir brebajes varios con su cumpa papayero, primera gran ruta, es muy difícil explicar en palabras todas las sensaciones de ese viaje. En la previa me tildaron de loco, irresponsable, chafado y todos aquellos epítetos que se le pudieran ocurrir a Ud. pero nada, nada haría que yo no hiciera esa ruta, claro, excepto la moto, pero se portó de maravillas, eso si, con otro pequeño detalle, al entrar a Santiago de vuelta de la travesía, agotado, de noche y teniendo que trabajar tempranísimo a la mañana siguiente, la niña se cansó, sep, se cansó y comenzó a dormir en la berma, por lo menos eso pensaba, estudios posteriores demostraron que en realidad murió, se fue al cielo de las motos que no discrimina por su lugar de origen.